Almogávares, el terror de oriente.

La historia española ha estado marcada por un conjunto de batallas y guerras que la llevaron a posicionarse como una de las mayores potencias europeas a lo largo de la historia de Europa y del mundo. En una porción de esa larga historia, nos encontramos con los Almogávares, unos mercenarios que luchaban para la corona de Aragón, han sido en buena parte responsables de ese éxito.

Origen

Los almogávares tenían orígenes humildes. Eran generalmente campesinos, gente muy ruda y acostumbrada a las duras condiciones de vida que caracterizaban la época. Recordemos que nos encontramos en el siglo XIII, el siglo que podría considerarse como el más violento de la historia.

Sus orígenes datan concretamente entre el 1238 y 1377. Durante esos años se convertirían en protagonistas indiscutibles de la guerra y que durante unos cuantos años, serían invencibles.

El término almogávar, es claramente de origen árabe. Al-mugawir, que significaba «el que hace algarada y avanza en terreno enemigo». Este es el nombre que recibieron estos guerreros de los árabes, por lo que ya nos podemos imaginar qué tipo de gente podían ser.

Hay que tener en cuenta que en el siglo XIII, es usual en los textos romances la palabra almogávar. El almogávar era el hombre de frontera que vivía de la almogavería. Y es que almogávares los hubo en todos los reinos hispánicos, no sólo en la Corona de Aragón, sino también en Castilla. Sin embargo, aquellos que han perdurado en la historia por sus acciones en Oriente, fueron los de Aragón.

La forma de actuar de los almogávares en un territorio, era hacerlo entrando sigilosamente para después saquear cuantas provisiones requirieran, haciendo incursiones sumamente veloces y llevando consigo todo el equipamiento que pudieran cargar.

El origen de los almogávares no está claro. Mientras unos dicen que eran astures, otras hipótesis aseguran que proceden de la zona más profunda de los Pirineos, territorio que ocuparía parte de Aragón y de la Cataluña actual. Sea como fuere, era frecuente encontrar entre sus miembros, apellidos aragoneses, pero también asturianos, gallegos, catalanes, granadinos y navarros, por lo que dudo que podamos asignar un origen único a sus componentes.

De lo que no hay duda, es de su origen como agricultores, que un día decidieron dejar de trabajar la tierra para ofrecerse como mercenarios. Seguramente debido a su pasado humilde, su estilo de vida era muy austero ya que, aunque estaban bien pagados, dormían al raso y comían de lo que encontraban en la tierra, ya fueran raíces, hierbas, aves, animales vivos y muertos.

Características

Los almogávares han pasado a la historia como una de las mejores tropas de choque integrada por infantería ligera. Se caracterizaban por no vestir ningún tipo de armadura y por su destreza en los combates de contacto directo.

Su vestimenta consistía en una zamarra de piel que cubría su cuerpo y en unas albarcas que les permitía el movimiento por terrenos escarpados. Con las pieles de las fieras matadas en el bosque se cubrían sus cuerpos y hacían las protecciones (espinilleras) para las piernas. Sus espadas cortas, las colgaban de unos gruesos cinturones de cuero. En lugar de cascos, llevaban una redecilla de hierro con los que se cubrían sus cabezas y protegían la nuca.

Sus principales características eran:

  • Sus armas y sus bagajes eran muy ligeros, lo que les permitía un mayor desplazamiento a la hora del ataque.
  • Valor y fiereza eran sus mejores armas. Tenían férreos valores de combate y lucha que mantenían hasta el último minuto de los distintos integrantes de la tropa.
  • Para combatir el grito de guerra utilizado era: Aragó!, Aragó!, Aragó!
  • Su lema supremo era Desperta Ferro.

Contiendas

Los almogávares  fueron las tropas de primera linea con la que contaban los cristianos durante la reconquista, por lo que se encuadraron en los diferentes ejércitos reales como tropa de choque. Otra función que tuvieron fue la de salvaguardar las fronteras frente a posibles ataques o incursiones musulmanas.

Si analizamos la cantidad de acciones que llevaron a cabo durante la reconquista, podríamos asegurar que los almogávares fueron las fuerzas que soportaron el mayor peso de la reconquista y que tuvieron el trabajo más duro para liberar la península de la invasión musulmana.

Además de sus acciones en la Península Ibérica, los almogávares llegaron hasta el Imperio Bizantino. Por ello vamos a ver algunas de sus contiendas mas conocidas y por las que se hicieron un hueco en la historia.

Reconquista de Aragón

Jaime I el conquistador supo ver su valía desde el principio y decidió tenerlos de su lado. Él sabía que podían llegar a ser determinantes en el campo de batalla.

Por eso, cuando en 1238 inició conquista del reino de Valencia, lo hizo con 6000 almogávares a su lado. Él sabía que los musulmanes les tenían absoluto pánico. Y no sin razón.

Y es que los almogávares fueron una de las bazas más importantes de Jaime I para la conquista de Valencia. Sin perder una sola batalla, ocasionaron miles de bajas al enemigo. En 1245, siete años después del inicio de la contienda, terminó la reconquista del Reino de Valencia a los musulmanes con la toma de la capital.

Reconquista Castellana

Aunque fueron muchas la participaciones de los almogávares  durante la Reconquista de la Península Ibérica, su actuación en la reconquista de Córdoba fue una de las mas importantes pero a la vez desconocida.

La historia reconoce a Fernando III el Santo, la gesta de reconquistar Córdoba. Pero gracias a estudios que se han realizado sobre esta contienda, a día de hoy se sabe que la reconquista de Córdoba se llevo a cabo gracias ala actuación de Álvaro Colodro, un almogávar de Alcalá de Henares, que entró en Córdoba por la Ajarquía o parte de la cuidad donde vivían los almohades para llevar a cabo un golpe de mano.

Álvaro Colodro junto con otros almogávares, el 23 de diciembre de 1235, aprovecharon la oportunidad que se les brindaba y escalaron las murallas de Córdoba, disfrazados de mozárabes, por la actual Puerta del Colodro. Una vez dentro, se dirigieron hasta la Puerta de Martos, conquistándola con éxito para los cristianos. No es hasta más tarde, concretamente Junio de 1236, cuando Fernando III el Santo y su ejército real, entra en la ciudad y consolida la toma de la ciudad Califal para los cristianos.

Más tarde, habiendo visto Fernando III el éxito anterior, decidió utilizar a los almogávares de manera análoga para tomar Sevilla.

Tierra Santa

En 1244, poco antes de acabar con la conquista del reino de Valencia, el rey Jaime I firmó el tratado de Almizra, en el que se ofrecían 6.000 almogávares aragoneses para participar en una gran campaña contra el reino taifa de Granada. Sin embargo, debido a la peculiaridad de los almogávares, hace que entren en conflicto con las tropas castellanas.

Para evitar problemas innecesarios, Jaime I decido enviarlos a tierra santa para luchar en la guerra santa provocada por el propio rey Jaime en 1269. El destino fue la defensa de San Juan de Acre. Esta vez la campaña fue un absoluto fracaso.

Sicilia

Tras la recuperación del reino de Valencia y alcanzada Murcia, Jaime I el conquistador, da por terminada su expansión por la Península Ibérica. Es en es instante cuando decide mirar hacia el Mediterráneo para continuar con la expansión de sus reinos. En 1282, Pedro III, hijo de Jaime I, decide conquistar la isla de Sicila. Esta decisión provoca que se genere un conflicto entre la Corona de Aragón, los Anjou y la monarquía francesa de los Capeto.

Por aquél entonces, Carlos de Anjou tenía intención de conquistar Sicilia, algo que perjudicaba claramente a los de La Corona de Aragón. Sin embargo, Pedro III contaba a su lado con su ejército almogavar, un ejército preparado y dispuesto a luchar por Aragón en cuanto se necesitase.

Llegado el momento, el ejército almogavar embarcó en decenas de galeras pertenecientes a la Corona de Aragón y partieron hacia Sicilia, expulsando a los franceses de Sicilia.

El 31 de agosto de 1302, se firma la paz de Caltabellota, donde se reconoce a Federico de Sicilia como soberano de la isla. Este tratado significó la vuelta de la paz en el Mediterráneo después de haber estado años lleno de batallas y que durante más de 400 años, Sicilia pasase a formar parte de la Corona de Aragón y posteriormente de la Corona de España. Y todo gracias a los almogávares.

Bizancio

Tras la guerra de Sicilia y sin tarea específica para el ejército almogavar, Pedro III decide enviar a su ejército a auxiliar a Bizancio.

A finales del siglo XIII, toda la península de Anatolia estaba bajo el dominio otomano y  Andronico II de los Paleólogos, emperador de Bizancio, necesitaba urgentemente auxilio para evitar que conquistaran lo que por aquél entonces quedaba ya del lejano imperio Bizantino. Constantinopla podía caer en manos otomanas si no se hacía algo de forma urgente.

Los almogávares, libre de guerras en la península y el Mediterráneo, deciden emprender su nueva contienda camino a Bizancio.

Un ejército de unos 10000 hombres estaban dispuestos a partir al mando de Roger de Flor, que consigue llegar a un acuerdo con Adronico II.

La entrada en escena de los almogávares no pudo ser más efectiva. En un par de campañas, los almogávares consiguieron deshacerse de los turcos en Bizancio de forma fugaz. Llegaron y liberaron la península de Anatolia. Conseguido su objetivo decidieron continuar hasta Armenia, donde se produjo una de las más gloriosas batallas de los almogávares, la batalla del monte Tauro.

El  15 de agosto de 1304, el ejército almogávar, formado por unos 8000 hombres, vencieron al ejército otomano de 30.000 hombres.  A la cabeza del ejército se encontraban los dos líderes que habían comandado el ejército. Roger de Flor que por un lado mandaba la caballería y Rocafort que hacía lo propio con la infantería.

La venganza catalana

Tras el éxito de los almogávares y sin el imperio Otomano amenazando Bizancio, una nueva sospecha empezó a calar en la corte bizantina.

Y es que la corte bizantina se caracterizaba por se aficionada a las intrigas, y el triunfo de otros no estaba muy bien visto.

Roger de Flor adquiría cada vez más poder y los celos que suscitó, junto con la oposición de los genoveses, rivales de Barcelona en el comercio mediterráneo, favoreció que se formara una facción opuesta a ellos que incluía al hijo del emperador, Miguel IX Paleólogo

Viendo la oportunidad, Miguel IX que no era muy amigo de Roger de Flor y de los almogávares, decidió invitarles a un banquete en Adrianópolis para agasajarles. Confiados, Roger de Flor y 100 de sus hombres acudieron y cayeron en la trampa que les habían preparado.

Allí mismo, el 5 de Abril de 1305, Roger de Flor y unos 100 oficiales almogavares fueron pasados a cuchillo.

Tras enterarse los almogávares de la noticia, lejos de amedrentarse, se enfurismaron y desencadenaron una masacre entre los habitantes de Gallipolli, que era donde se encontraban.

La traición bizantina había causado enfurecido a los almogávares que juraron venganza sin dar cuartel. Y lo cumplieron.

Los almogávares supervivientes, tras vencer al ejército que Miguel IX envió inmediatamente para aniquilarlos, bajo el mando de Berenguer de Entenza, empezaron a hacer atrocidades por allí por donde se dejaban caer.

Los almogávares habían decidido quedarse y dedicarse a piratear todo lo que pudieran. Allí donde decidían desembarcar, saqueaban sin piedad. Cualquier territorio del imperio que se les puso a tiro era su objetivo y no tuvieron misericordia ni de hombres, ni de mujeres, ni de niños. Tracia y Macedonia se tintaron de sangre bajo los gritos de «Aragó, Aragó», «Sant Jordi» y » Desperta Ferro, matem, matem».

Tras dos años de venganza los almogávares deciden crear el ducado de Atenas y Neopatria, que dependía nominalmente de la Corona de Aragón.

Grados militares

Como todo ejército, los almogávares necesitaban una organización y unos grados militares. Los almogávares tenían sus propios grados militares, entre los que se destacan:

  • Adalid: era el rango más alto, el líder que los comandaba.
  • Almogávar a caballo: era un grado intermedio entre adalid y almocadén.
  • Almocaden: era un grado más bajo y capitán de los grupos autónomos de almogávares
  • Almogávar, pertenecía a la menor de su categoría. Era gente de campo.

Deperta Ferro

Cuando se hace referencia a Desperta Ferro en los almogávares se hace mención a uno de los gritos de guerra más emblemáticos e interpretados por los almogávares que en catalán se escribe “Desperta Ferro” y en aragonés “Dispierta Fierro”.

Este grito era entonado con la finalidad de intimidar a aquellos enemigos y adversarios. Por ese motivo este forma parte de la cultura que tiene la BRIPAC o Brigada Paracaidista de “Almogávares IV” manteniendo perpetuado ese grito de guerra a través del tiempo.

Bandera Roger de Flor

La Bandera “Roger de Flor” o Primera Bandera de Paracaidistas de la BRIPAC, hace su aparición a finales del año 1955 y es la primera bandera paracaidista que se conoce, y que lucía como prenda emblemática de vestir una boina negra que otorgaba respeto a todo el que la portaba, creando un distintivo inequívoco de la unidad a la que pertenecían.

«La Bandera», forma cariñosa como llaman los integrantes a su Bandera, es una forma de mantener vivo en la memoria la lucha de estos eternos combatientes en el trabajo, la labor y el desempeño de los combatientes paracas, que tienen como nombre ese emblemático título que los almogávares lograron ganarse.

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